Yo te mato, tú me matas,
El primero de nosotros que se rie…
Teatro - danza
« Me eduqué en el respeto del sentir de los demás y en la admiración por la tolerancia. »
Max Aub
Coreografía y puesta en escena - Roser Montlló Guberna y Brigitte Seth
texto – extractos de Crímenes ejemplares de Max Aub
(traducción de Danièle Guibbert),
Cantique de Débora, Juges 5
Música – Heinrich Ignaz Franz von Biber,
Unitad de musica de la Guardia Real
luces – Dominique Mabileau
concepción sonora - Isabelle Surel
vestuario - Thierry Guénin
colaboración artística – Bruno Joliet
interpretación – Bruno Joliet, Philippe Lafeuille, Roser Montlló Guberna
Fabrizio Pazzaglia, Brigitte Seth
Producción y difusión – Françoise Empio
Al principio de Yo te mato, tú me matas, estan los Crímenes ejemplares de Max Aub : un centenar de asesinatos relatados de manera sencilla, un centenar de móviles graves, absurdos, raros o divertidos, un centenar de confesiones que bien podrían ser nuestras…
De padre nacido en Alemania, de madre parisina de origen alemán con un nombre eslavo, Max Aub (1903-1972) escribe su obra (literatura, teatro, cinema) en español. Se va de Francia para España con sus padres en 1914 (su padre conservo la nacionalidad alemana), vuelve a Francia en 1937 como agregado cultural en la embajada de España, es detenido por las autoridades de Vichy en 1939, e internado en Francia y en Argelia, se escapa y se exilia en México. Esta muy relacionado con Lorca, Malraux (co-guionista de L’Espoir), Buñuel, Dalí, Picasso (quien pintó Guernica inducido por Aub)… Crímenes ejemplares (1956) recibió el gran premio del humor negro cuando se publicó.
« Me formé en un idioma extranjero que terminó siendo mío – nadie nace sabiendo hablar. »
Max Aub, Journal
Roser nació en Barcelona, Brigitte en París. El francés y el español son sus idiomas. Yo te mato, tú me matas permite un encuentro con Max Aub, exiliado de todas partes y habitante de ninguna parte.
Las historias cortas de Crímenes ejemplares, homicidios de una línea o de una página, constituyen « un material de primera mano,pasó de la boca al papel rozando el oído. Confesiones sin cuento : de plano, de canto, directas, sin más deseos que explicar el arrebato. » (Max Aub).
Yo te mato, tú me matas toma el camino contrario : del papel a la boca, de la boca al cuerpo entero. Porque estos textos cortos dan paso al cuerpo. Entonces, la danza se hace el prolongamiento de la palabra, de la acción. Tiene el poder de decir lo indecible, de hacer visibles las impulsiones, los instintos sucios, lo imprevisto del reflejo o la premeditación quieta del asesinato hecho por la persona que se otorga el derecho de decir : « yo tenía razón. »
Las músicas de Biber (1644-1704) tienen un carácter imprevisible y peregrino. Dicho violonista, violista y compositor utilizó muy a menudo la técnica de la scordatura que consiste en modificar el afinamiento del violín para obtener colores tonales particulares y producir efectos espectaculares. Y, en su pasacalle para un solo de violín, una multitud de variaciones se ejecutan sobre un bajo terco. Esta música extraña de la distorsión y de la repetición constituirá el ambiente de dichas confesiones sin importancia…
Dicho espectáculo fue coproducido por el Théâtre Paul-Eluard de Bezons (en el marco de una residencia), Comunidad de Comunes del Pays de Briey, ARCADI (Acción regional para la creación artística y la difusión en Ile-de-France) y
la compañía Toujours après minuit. La compañía es subsidiada por la DRAC Ile-de-France/Ministerio de la Cultura y de la Comunicación en el marco de la ayuda a las compañías coreográficas.
Agradecimientos al CND de Pantin, al Théâtre de la Cité Internationale à Paris, a la compañía La Rumeur.